Soy un adicto a la música, de hecho, mi vida ha girado en torno a ella de alguna u otra forma desde que vine al mundo.
Recuerdo que con 9 años iba a casa de Fernando, bajista de Panzer (el grupo de rock que, allá por los 80, formó parte importante de la escena del rock español junto a otros imprescindibles como Obús y Barón Rojo) . Allí Hector, su hijo, y los amiguetes nos dedicábamos a jugar, ver cientos de revistas porno y, algo que particularmente me apasionaba, observar detalladamente todas aquellas portadas de vinilos que Fernando almacenaba en decenas de cajas. Fue mi segundo acercamiento, el primero fueron las cintas de Deep Purple y Zeppelin que mi padre ponía en el radiocassette del coche.
Desde entonces ha llovido mucho y, aparte de haberme convertido en un ermitaño urbano, he montado festivales músicales y conciertos, trabajado en radio y tv conduciendo y produciendo espacios musicales, e incluso dirigido una discográfica. Ahora me dedico a la música también: soy director de arte para la industria discográfica. Pero eso es otro cantar que pertenece a mi otra mitad. Este blog es terapia ocupacional para mi alter ego.
Dando un paseo por las webs musicales habituales me detengo en una crítica que hace el Sr. Gallego al último disco de Ozzy Osbourne en hipersonica.com y no he podido resistir la tentación de ser el primero en dejar un comentario, sobre todo porque son lamentables y deteriorantes muchas de las críticas musicales que se pueden encontrar en webs y prensa no especializadas, e incluso en éstas, y que Gallego ejemplifica fiel y literalmente. Supongo que en la era digital, dónde la necesidad de contenido es clave en la competencia comercial del emergente mercado del blog, es un daño colateral. Continuar leyendo ‘Hágase Crítico Musical con un Curso CCC’
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