Y cuando llegaron ante el Mago de Oz, Dorothy y sus amigos expusieron sus deseos perdidos en la densa niebla de la que procedía la voz omnimiosa.

- ¡Yo necesito un cerebro! – Dijo el insensato Espantapájaros. Y, concedido el deseo, su inteligencia le desterró a la infelicidad, a la eterna duda.
- ¡Yo quiero ser valiente!- Dijo con ímpetu el León. Y su coraje tornó en osadía y la osadía le alejó de la generosidad exquisita y embriagadora de los excesos para prostituirse en los lugares sordidos de su alma.
- ¡Yo deseo un corazón! – Pidió el humilde Hombre de Hojalata. Y entonces el gran Mago de Oz puso un cogollo resinoso de Marijuana en su pecho e inundó de vida aquella lata oxidada.
Dorothy no volvió a casa. Continuó en aquel extraño mundo. Preguntándose si duraría mucho tiempo.

Cuentan que vieron a Dorothy montada en la escoba con la Bruja Mala del Este. Dicen que iban besándose.
Escribe usted cosas excepcionales, querido Anacoreta.
Yo creo que vi un espantapájaros devorando el fruto del árbol de la ciencia y a Dorothy llevando a sus dos hijas al colegio regocijándose en sus frustraciones (vaaale urodonal, las adoptaron junto a la bruja mala).
Eres magistral, me encanta com escribes te descubrí hoy y estoy segura que te redescubriré mañana.
Ooooh happy day!
Hola Swann. Es curioso, estoy releyendo algunos pasajes de “El Árbol de la Ciencia” de Baroja y el muy cabrón me está incitando a leer a Schopenhauer que es un señor que escribió “El arte de ser feliz”, paradójicamente un compendio de reglas para espantapájaros.
Gracias por tus palabras. Mi pereza sí es magistral, tendrás que disculparla perdiéndote en capítulos anteriores si te apetece. Estás invitada. (^_^)
Llámame cuando me redescubras, así también me redescubro yo. Estaré encantado de conocerme y de presentaros.
Deberás seguir con Kant que es un señor que escribió algo de metafísica.
Me gustó el libro “El Árbol de la Ciencia” y la búsqueda de Hurtado en la religión, y en la ciéncia después, de respuestas.
Aunque no te creas todo lo que diga el Sr. Baroja, el antisemitismo y misoginia se vislumbra entre líneas.
P.D Sería estupendo conversar los cuatro