Anoche estuve de canguro de las hijas de Zapatero. Por supuesto iban ataviadas con sus trajes fúnebres y sus botas de luchadores de WWF. Una de ellas comenzó a tontear conmigo y a insinuarse jugueteando con el lazo negro que amortajaba el escote bajo el que se abrían vertiginosos sus pechos blancos. “Siempre quise ser un vampiro” pensé. Se acercó sin reparo, con toda naturalidad, mientras me desvelaba uno de los secretos de su diario; Que interrumpió súbitamente con un beso húmedo. Me había leido el pensamiento, lo estaba deseando. Sus muerdos me hipnotizaron hasta hallarme abandonado sobre el suelo de la Moncloa, sus labios eran finos y su lengua revoltosa como un súcubo. ¿Cuánt@s canguros habrían sucumbido a su apetito adolescente, a la impertinencia erótica de lo oscuro? Había comenzado mi erección. En pleno morreo gótico me despierta el puto móvil con una de sus melodías predefinidas …¡Mierda! ¿Porqué siempre se joden los sueños eróticos cuando va a dar comienzo lo bueno?
Ya sé que os preguntaréis porqué exclamé “¡Mierda!” en vez de “¡Salvado!”… En mi fantasía onírica la hija vampira de Zp estaba que te cagas de buena, para eso era mi sueño.
Banda Sonora Original: Me enamoré de un presidente del gobierno adolescente procedente del espacio exterior (Siniestro Total)




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