A mi hija de tres añitos le encanta Pink Floyd. Imagina sol, estrellas y luna con “Shine on your crazy Diamond” cuando se va a dormir por la noche. “Another Brick on the Wall” suena ininterrumpidamente en el coche, durante horas. ¿Pensais que es aburrido? Me hace cantar sus coros con la voz de todos los personajes de Bob Esponja.
Viajo a Mordor cada quince días en busca de un tesoro: Una princesa de Disney lo ansía cual anillo en su corazón negro de orco…
- ¿De qué es la canción, Papá?
…E invento un cuento lleno de aventuras ( Que protagoniza a lomos de Lolita, su pequeño chucho azabache con forma de cocreta, acompañada de un monstruo peludo llamado Pololo, al que también tengo el privilegio de doblar…), para que desvele un secreto escondido tras cada canción… ¿Cómo evitaré que construya, ladrillo a ladrillo, ese muro en que el mundo la quiere encerrar?



…Ainxxxxxxxx…Y a él se le cae la babiya con la princesitaaaaaa…:-)
Mazazo, madera, visagras y pomo. Lo mismo consigue salir con una rudimentaria puerta. :S
Señor Anacoreta, me alegra ver que continúactivo, de verdad, copón.
Me has matao con el “no suelo”. Si no es suelo, será techo y, entonces (y sólo entonces, bajo un punto de vista completamente demacrado, tenlo en cuenta), estoy en una lista de blogs que techas visitar. O.o
WTF!, desos que suelta la peña. O, mejor… ¡Pero Qué Cojones!
Y ya, Señor Anacoreta. Ya. Ya está.
Lo único… decirle que no mate este su lugar, porque luego se arrepentirá (jooooo) y cuando lo quiera resucitar no podrá.
El estado comatoso es lo suyo.
Y esto ha sido, sí señor, un rollo confesionario que no venía a cuento de nada, pero, total, si llevo un día que… juasjuasjuas.
Saludos de nuevo, copónnnnnnn.
Anacoreta, creo o quiero creer, que teniendo la princesita un rey como el que tiene, pocos ladrillos habrá en ese muro.