Archivo para 24 enero 2008

El Violador de Libros

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William Peter Blatty: El Exorcista. Es la lectura con la que he comenzado el año. Es la segunda vez que lo leo y no quería perder la oportunidad de que formara parte de mi pequeña biblioteca. Estaba descatalogado desde hace una década, así que no dudé en comprarlo a la primera oportunidad.

No soy un lector común. Leo poco, y un poco menos. Hace unos años era capaz de devorar las 400 páginas de una edición de bolsillo en tres o cuatro horas (¿Porqué lo llaman “de bolsillo” cuando no caben en ellos?), ahora la falta de tiempo, esa endemía de la que haceis cuartada, me ha convertido en un violador de libros: algo rápido: sin prolegómenos: No, no les hago el amor delicada y dedicádamente en una tarde veraniega, todo lo contrario, los profano secuestrándolos hasta el baño, y allí, en la soledad fría de una taza de retrete a quemarropa, en el eco alicatado de su silencio, los abro destruyendo su intimidad. Les hago sentirse como vulgares prospectos de champú y, con algo más de categoría pero sin cariño, el prospecto de un medicamento, durante 10 minutos. Seguir leyendo ‘El Violador de Libros’

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Deus Ex Machina

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Mi vida es una verdadera tragedia griega:

El universo se encarga de terminar cada episodio con un agónico Deus Ex Machina.

Y así se marchita mi personaje encadenado en este eterno devenir: esperando a la muerte, devorado por la vida.

Solo el suplicio de Prometeo podría explicar esta paradoja carente de sentido.

A Unamuno le Tocan los Cojones.

Asaltado Extraido literalmente de la Wikipedia a raiz de una de las ingeniosas entradas de Urodonal. Seguir leyendo ‘A Unamuno le Tocan los Cojones.’

El Anacoreta Urbano Va al Cine

El Anacoreta Urbano va al Cine

La sala huele a cacafuti.

Hay un spray con olor a cacafuti que fabrican expresamente para las salas de cine, de allí salen también otros productos como el jamonyor barato. Está todo perfectamente estudiado para que la primera impresión obvie la escabechina de palomitas y porquerías que deshecha el público en aquella particular digestión, o sobredosis, de azucar, E-260 y cacafuti a indiscreción. Seguir leyendo ‘El Anacoreta Urbano Va al Cine’