Archivos para 28 agosto 2008

Lo Único que Cabe Esperar de un Dios

“Crom, jamás te he rezado, no sirvo para ello. Nadie, ni siquiera tú recordarás si fuimos hombres malos o buenos, por qué luchamos o por qué morimos. Lo único que importa es que hoy dos se enfrentan a muchos. Crom el valor te agrada, concédeme pues una petición, concédeme la venganza. Y si no me escuchas… ¡vete al infierno!”

Extraido del guión de “Conan, El Barbaro” de John Millus.

… Conan tenía razón: como mola Crom. Seguir leyendo ‘Lo Único que Cabe Esperar de un Dios’

Vivan Las Vegas

Elvis ha muerto.

¿ Elvis ha muerto ?

Quiero casarme en Las Vegas. Sin más fábulas y mentiras que nuestros disfraces de etiqueta: tú, una sirena varada y hambrienta: yo una criatura nórdica de una banda de blackmetal. Que firmemos un contrato con sangre por el que esta ciudad nos una en el desamor y el sexo, en la locura o el exceso hasta que la pasta nos ampare. Y en el altar, te pondré un anillo de calavera: para que solo nos separe la muerte que esté de guardia en Las Vegas. Seguir leyendo ‘Vivan Las Vegas’

La Hora Bruja

Hoy he ido a la playa a ver el atardecer.

Las puestas de sol en las playas de Sanlucar de Barrameda son especialmente bonitas si la hora bruja sonríe con malicia. Voy allí, silencioso, con mi discreto walkman puesto, como si fuera el único asistente cosciente al funeral de colores que deja el astro a la par que agoniza en el oceano y la cúpula celeste muta en un lienzo sepulcral de tonos violetas, púrpuras y cirros teñidos de rojo. Camino sobre la arena humeda, en la tenue claridad, ahora desterrada a deportistas y marujas en chandal habitantes de otra dimensión; y me alejo hasta una barca encallada en la soledad, desde la que poder disfrutar de ese regalo místico con un cigarrillo mágico. Enciendo la hierba con un viento imposible y pienso en que, a pesar de estar todo el día solo, este instante es uno de los pocos respiros que nos damos a nosotros mismos para sobrellevar ese exceso de circunstancias que asumimos con mejor o peor suerte. La hora bruja. La hora en la que se abren las puertas entre dimensiones y los seres de otro mundo acechan a los rezagados.

En algún momento de introspección, un murmullo me rescató desde la inopia a la playa.

Era Natalia. Seguir leyendo ‘La Hora Bruja’