Bareback Blog o Un pelo de huevo en la sopa


Ante un espejo empañado…

Ella se seca el torso, en su mundo. Y mientras yo, silencioso en el mio, espero a que desaparezca el vaho para poder afeitarme sin rebanarme el cuello. Se ha parado el tiempo, una vez más y… Mierda! Olvidé la espuma de afeitar en casa: soy un okupa, todavía. Miro fugaz su culito y subtitulo mi sonrisa: imagino ponerlo perdido de chocolate caliente que saborear como un cerdo. Cuando era niño imaginaba las dificultades de mantener una conversación interesante con una de esas chicas que te rompen los esquemas. Esa clase de chicas a las que, minutos antes de dormir, había salvado de un holocausto zombie y puesto a salvo en una gran supeficie comercial: en la sección de caramelos y chocolatinas hasta que… z z Z Z Z. Pajas mentales preadolescentes. Ahora todo es diferente. Disfruto el silencio compartido como si me deleitase comiéndole el culo rebozado en chocolate y no, no es complicidad: es existencialismo postfumada, postcoito y postducha: con una cuchilla de afeitar en la mano y el estógamo lleno de mariposas.

Primera pasada de la cuchilla…

Mirate! con la toalla en la cintura,… podría ser portada de una revista para gays osos, esos tios peludos que se follan con un jersey de pelo puesto encima. Que agobio. Todo el tiempo sacándose pelos de la boca como espaguetis. No tengo nada en contra de los jerseys de pelos, de hecho podría donar a una clínica de implantes capilares o lanzar con David Delfín una colección primavera-verano: con efebos afeminados desfilando con bufandas de mi vello púbico en Cibeles, pero no me da la gana que nadie vaya por ahí haciéndose el chulopiscina con las melenas de mi pecho. No te jode.

Segunda pasada…

Bueno, da igual, a ella le gusta. Podría fantasear agarrándose al pelo rizado de mi pecho como a la crin de un caballo al que cabalgar con los pechos descubiertos, como una amazona. La erótica del caballo… ¿Cómo será el rozar los labios mojados de un coño sobre el lomo desnudo y musculoso de un animal que trota salvaje con una tranca de ordago entre las patas? Mis fantasías eróticas con este animal son más voraces: me comería un buen filetón de caballo a la barbacoa, poco hecho, con patatas fritas y sin polla…

A ella no le hacen falta las fantasias: La rubia que se seca el pelo a mi lado podría ser una walkirya extraida literalmente de un relato de Espada y Brujería para adultos: Sería capaz de llevarme en sus brazos, como a un osito de peluche, mientras desliza su lengua por el filo ensangrentado de la hoja de su acero y mira a la cajera del supermercado con ojos felinos:desde una montaña de cadáveres y productos de marca blanca. Es lo que tienen las épicas indómitas de serie B: se acabó evadirse de la realidad buscando un 666 en la calva del señor que va delante de ti en la cola: Seguro que si le ofreciese un peluquín de pelo de culo me lo agradecería con una sonrisa, o mejor, me colaría: solo llevo un bote de espuma para afeitar y un temazo en el walkman.

Esperé con estoicismo el ocaso de la metrosexualidad y el día que me hice la cera en la espalda blasfemé cagándome en todo lo humano y lo divino. Dios me excomulgó definitivamente: me impuso una terrible maldición: convirtió mi ombligo en una especie de agujero negro al que van a parar todas las pelusas y pelotillas que orbitan a mi alrededor: allí se gestan esperando el momento de rodar por el pasillo como en una escena de western. La primera vez que dios se mosqueó conmigo fue con 8 años: decidí hacer la comunión: era la mejor excusa para ir a comer a un chino. Los niños no son tontos si las opciones son pocas, así que el todopoderoso me castigó en el tiempo con el escozor de una integridad transgredida por un pato a la naranja y un bonito jersey de pelos… “toma cabrón!” me dijo haciendo zapping.

Dicen que los vikingos eran realmente temidos en las batallas porque, además de ir ebrios, infundían un incontenible pánico en el enemigo: la basta y áspera pelambrera de osos y lobos de las estepas nórdicas que les calentaba en el campo de batalla les hacía igual de brutales y despiadados. Mi teoría es que esta gente del norte no les dio la gana hacerse la cera y antes que mentar a la madre de Odín prefirieron cambiar el canon estético a la fuerza. Para follar en tiempos oscuros no hacía falta depilarse, solo desenvainar el espadón. Yo no soy tan bestia, al menos levanto la taza del retrete antes de orinar. Los metrosexuales no, supongo que deben sentarse y aprovechar para depilarse las cejas y los pelos de la nariz.

A contrapelo y sin aftershave…

Lo de la metrosexualidad fue una ocurrencia de despacho: un bareback al mercado. Además suena de la ostia: depilación laser: “¿Porqué no se me ocurrió a mi con la cantidad de Ewoks que me he cargado?” se preguntó George Lucas… De todas maneras hicieron más cómoda la transición social hacia la pluma y el desproposito. Se la metieron doblada a más de uno que gritó “¡Marica el último!” y de paso también le dieron por culo al hetero peludo en esta particular y macarrónica vendetta. Para ser tio y sentirse como tal no hay que ser plumifero, ni parecerlo, por mucho que te mole que te peten el ojete, cada uno hace lo que quiere con el suyo: la opción del chocolate siempre es interesante. Supongo que se puede ser gay y masculino sin tener que salir disfrazado de Priscilla, Reina del desierto, o de cuero negro a lo Judas Priest en una carroza del día del orgullo en Villatorrijos. Si me gustase la carne en barra no iría al día del orgullo guay y si lo hiciese sería recien salido de la ducha: con una toalla en la cintura, la cara hecha un cristo de afeitarme y la cuchilla en la mano para cercenar, salvando distancias con las hojas de afeitar vikingas, tanta mariconada.

Por supuesto a la fiesta se viene mi amazona, por si la cosa se pone dura.

Anuncios

8 Responses to “Bareback Blog o Un pelo de huevo en la sopa”


  1. 1 El currante 1 diciembre 2008 en 21:52

    Si ya de por si me cuesta afeitarme el rostro, menos aun me voy a poner a pasarme la cuchila por otras partes de mi anatomia. Mas que nada porque tendria que recurrir al mismo depilatorio que la Pantoja.

    A este paso acabaremos con una maquinilla de afeitar que tiene 14 hojas y que por cortar corta hasta la respiracion.

    Como diria algun abuelo: tanta mariconada no puede traer na bueno. Que tiempos en que donde habia pelo habia alegria..entre otras cosas.

  2. 2 Dani 2 diciembre 2008 en 19:58

    Sustancioso el texto, hace volar a la imaginación y a los recuerdos leves de la palabra, me gusta, en ocasiones ve uno como se llega al camino del lado oscuro….
    Por lo demás el chocolate no creo que sea necesario.

  3. 3 El Anacoreta Urbano 3 diciembre 2008 en 1:43

    El Currante: Lo único que ha cambiado desde los tiempos de los abueletes y estos son las carrozas del día del orgullo gay. Antes iban en coches del estado y no tenían más disfraces que los uniformes.

    Dani: Lecheee, Cacaaaao, Avellanas y azuucaaaaaar… NOCIIIIILLA! (Hay de más sabores, el caso es comerse hasta el culo del tarro…)

  4. 4 Verónica 5 diciembre 2008 en 14:05

    Me alegra saber que ya alguien comparte contigo la tortilla (la de patatas que tanto te gusta).
    Eres bruto y a veces hasta grosero, pero a mí me gusta, y mucho.
    ¿La Nocilla blanca es una opción?
    Sigue.

    Un beso

  5. 5 El Anacoreta Urbano 6 diciembre 2008 en 14:23

    Verónicaaaaaa:
    Es un honor tenerte por aquí de nuevo, gracias por tus palabras, son muy bonitas. Pensé que, sabiendo que vivo en la inopia, me llegaría una tortilla tuya allí.
    Bruto… grosero… ¿Alguna petición más? Todo tiene su momento.
    La nocilla blanca es la mejor de las opciones. Un besazo. (Sigo)

  6. 6 La copa de Circe 10 septiembre 2009 en 22:37

    Pues yo debo estar fatal…porque me he puesto tierna.

  7. 8 La copa de Circe 12 septiembre 2009 en 10:57

    Sasto!, pero recien-recien hecho…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: