Corazón de Limón


Hay momentos en los que me siento como un limón triste…

Hace unos cuantos años “debutó” en un conocido latenight televisivo Juan Antonio Canta: un cantautor de corte cenizo y con una jeta a caballo entre la depresión crónica y un primer plano digno de un extra en La invasión de los Ultracuerpos. Amenizaba los creditos finales del espacio en cuestión con el único hit que firmaría en su vida, justo antes de acabar exprimido con frivolidad, justo antes de suicidarse: …El rap de los 40 limones.

Juan, cuyo grupo de rock originario ya auguraba un fatídico desenlace, pues se hacían llamar para más inri “Pabellón Psiquiátrico”, decidió ahorcarse un 22 de Diciembre después de haber alcanzado la fama como showman dadaista con semejante mierda tarareada con una acústica como cómplice. Su particular, incomprendido y surrealista, grito de inconformismo ante la industria del arte entretenimiento adocenamiento ( que durante demasiado tiempo y hasta entonces había obviado y relegado su talento) le llevó a la tumba. No pudo asimilar tal  paradoja.

Acabó su vida como una rodaja nocturna en un vaso de güisky yoni wolker trasnochado: olvidado: aguado: ahogado: helado: esperando estallar su explosión ácida y refrescante sobre las papilas gustativas de unos labios rojos que dejaron su huella, la ilusión de un medio beso, en el quicio del tubo de cristal.

Juan Antonio ya no Canta, se arrancó un día el corazón para meterlo en un cajón olvidado y lo sustituyó en su caja torácica por un fruto cítrico, o por 40 como rezaba su canción.

“Lo importante no es si ganas o pierdes, lo importante es que no pierdas las ganas” Decía.

Mi corazón aún late, tímido, en el cajón de una mesita de noche y no sé cuantos limones podrá albergar mi pecho. Ni si servirán para hacer mojitos en una noche estrellada de verano. Al menos, las cáscaras servirán para elaborar la dulzura de la sonrisa que brota en tus labios con la primera cucharada de un arroz con leche y canela (de vez en cuando queda bien una ñoñería entre tanta tragedia griega…)

Anuncios

4 Responses to “Corazón de Limón”


  1. 1 lapaula 18 diciembre 2008 en 14:28

    Conocí a Juan en una cena de Virgin, aquí en Barna, en pleno boom de los limones… como una mosca en la sopa, es como él parecía sentirse.
    “Lo importante no es si ganas o pierdes, lo importante es que no pierdas las ganas”, solía decir.
    Ya ves.

  2. 2 urodonal 21 diciembre 2008 en 9:27

    Y el caso es que el disco está cojonudo, salvo la cancioncita del limón de los cojones.

  3. 3 Sshh 23 diciembre 2008 en 16:55

    El caso del hombre relleno de fruta. Refrescante, vitaminado, y absolutamente vegetal, que no sangra sino zumo y perfume. Me gustaría leer una historia así. Y que no existiera en la realidad, ni como metáfora.

  4. 4 Un estertor 23 diciembre 2008 en 22:48

    Coño, el del medio limón, ¿no?

    Qué disparate.

    Bueno, a lo que venía. Permiso más que concedido. Como le digo por mi blog, tenía pensado hacer una entrada con su comentario en Mitos modernos (vaya título también para tremenda pollada, xD) y hacerlo saber mediantenlace a esa entrada. Así pues las cosas, desdóblese cuanto le apetezca y, por si no me hizo caso, intente ver El anacoreta.

    ¡Un saludo!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: