Juegos malabares


Salí de la pastelería con dos enormes donuts recubiertos de una quebradiza y fina capa de azúcar y la sonrisilla de un niño malo.

Allí en la calle, desapercibida ante un estrambótico gorro de colores sobre el que germinaban esporádicos unos pocos céntimos, estaba ella: Una joven y preciosa rubia de pelo rasta haciendo malabares con un diábolo. Me detuve ante el ignorado espectáculo callejero con el que recorría el mundo. Intercambiamos un par de miradas fugaces: mi media sonrisa sostenida en el primer bocado de un dulce Versus su risilla tímida e intermitente, robada a la atención del malabarismo.

No tenía sujetador, era libre. Yo no tenía un euro en el bolsillo, también lo era…

Al parar la función nos miramos en silencio, esperando que uno de los dos disparase primero la amplitud de su sonrisa: le ofrecí un donut y su boca detonó pícara tras morderse el labio inferior. Nos alejamos del tráfico humano y nos refugiamos en un escalón. A escasos metros. Sin mediar palabra.

Devoraba voraz el pastel mientras nuestra mirada se disolvía gradualmente en azúcar.

Acabamos.

Y para borrar las huellas de aquel inesperado cruce de destinos ( Ese en que la imaginación puede ser absorvida por el insaciable agujero de un donut…) le quité un resto de caramelo blanco que olvidó relamer de sus labios: …con los mios.

La próxima vez que vuelva a comer algo dulce… me acordaré de ti. – Le dije.

La calle quedó desierta y devastada por un arcoiris mientras lograba imaginar el sabor de sus pezones. Eran de crema.

Se incorporó sorprendida bajo los efectos de una sobredosis de reacciones de Maillard en busca de su diábolo. Recogió el gorro y desapareció entre la multitud de la avenida despidiéndose de mi en secreto. Un ángel exterminador amenazó con transmutarla en estatua de azúcar: no volvería su vista atrás.

Yo también decidí desaparecer…: pero antes regresó de algún lugar de la muchedumbre incertidumbre para situarse a escasos centimetros de mi boca.

Cada vez que vuelvas a comer algo dulce… te acordarás de mi. – Me dijo para besarme a continuación como si fueran a prohibirlo; Después huyó.

Y allí terminó nuestra historia de amor.

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9 Responses to “Juegos malabares”


  1. 1 La copa de Circe 28 agosto 2009 en 19:34

    …me besó como si fueran a prohibirlo…

    Genial!!

  2. 2 El Anacoreta Urbano 28 agosto 2009 en 22:55

    Circe: Genial está tu blog. Como ya te dije… es un placer.

  3. 3 Lantia 30 agosto 2009 en 20:48

    Me ha gustado lo que escribes, ayer no te respondí más que al artículo anterior (jodido móvil que me interrumpió). Pero me quedé con ganas de comentarte algo: lo has clavado: donuts, recubiertos de azucar, senos libres, despojados del sometimiento de una prenda que debiera estar prohibida. Me ha parecido una magnífica combinación.

    No podría ser de otro modo,conviertes lo que escribes en algo apetecible, goloso. Lo único es que no sé por qué, me imagino a la chica de tu escrito peliroja. Qué bonitos esos amores tan fugaces,libres como los senos de tu protagonista, dulces como la capa de azúcar, traviesos como esos malabares con sonrisillas

    Un saludo

  4. 4 Ser Celestial 30 agosto 2009 en 22:59

    Es perfecto para hacer un corto, haber si dentro de unos años te vemos dirigiendo algo como esto!!!

    ¡Un saludo!

  5. 5 El Anacoreta Urbano 31 agosto 2009 en 15:48

    Lantia: Gracias, uno aprende mucho de los comentarios. Es lo bonito de escribir en un medio como este.

    Has dado en el clavo, las pelirrojas son mi perdición (debo tener una cuenta pendiente con alguna guapa bruja medieval en otra vida…) La chica era rubia, quizás en anteriores reencarnaciones una bruja de la que aún queda su juego con un diábolo. Los amores fugaces son perfectos, no hace falta follar o decir un te quiero para perpetuarlos, basta con un roce, un beso o una complicidad que nos lleve a la hoguera.

    Gracias por tus comments, te sigo la pista. Tu barco me ha despertado la curiosidad. Un saludo!

    Ser Celestial: Pues… que mala eres! Mientras leía tu comentario comencé a traducir la entrada del blog en mi storyboard mental, asignando planos y pensando en como ponerme manos a la obra para realizarlo porque no es ningún problema y la idea que me has dado me encanta. Pero ya sabes que estoy liado y ahora me voy de viaje; En cuanto regrese estoy metido de lleno en otros proyectos. Pero espérate que me las ingenie… Gracias una vez más por tus palabras. Un besazo enorme.

  6. 6 mery 31 agosto 2009 en 17:18

    jeje…por momento ha sido emocinante a la vez q excitante…muy rico el pastelito….qué lastima q durase tan poco la historia…un crack..

  7. 7 El Anacoreta Urbano 31 agosto 2009 en 21:05

    Mery: No hace falta grandes artificios para la excitación, solo la palabra adecuada en el momento adecuado sugiere más que cualquier pornografísmo pretencioso, además se puede ser tan punzante como el primer instante de una penetración con tan solo dejar caer una coma en el sitio ideal. La historia es corta? Lo bueno si breve… no… tienes razón hay cosas que deberían ser eternas. Gracias por tu comentario.

    • 8 Rubi... 12 octubre 2009 en 1:40

      …Mmmmmm…mañana salgo a comprar donut…jijijiji…:-P
      …Por cierto…dos intentos de quedada…dos intentos fallidos…¿a la tercera va la vencida?…Café ¿con donuts?…xDDD

      • 9 El Anacoreta Urbano 12 octubre 2009 en 19:05

        A la tercera va la vencida (Ya sabes que he estado liado). Cuando regreses de New York nos tomamos ese Café con Donuts, además en Noviembre lo mismo me tienes viviendo ahí. Podremos dejar sin donuts a la provincia.


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